Cartagena: Duras condenas por abuso sexual infantil sacuden a la ciudad

Cartagena: Duras condenas por abuso sexual infantil sacuden a la ciudad

La ciudad de Cartagena se ha visto conmocionada por una serie de casos de abuso sexual infantil que han resultado en fuertes condenas para los perpetradores. Las autoridades judiciales han actuado con celeridad para llevar a los responsables ante la justicia, enviando un mensaje claro de que este tipo de crímenes no serán tolerados.

Condena de más de 21 años por abuso en Bayunca

En uno de los casos más recientes, un hombre fue condenado a 21 años y 6 meses de prisión por abusar sexualmente de una niña de 11 años en una finca del corregimiento de Bayunca. La fiscalía demostró que el hombre, quien trabajaba como administrador de la propiedad, aprovechaba los momentos en que la víctima se encontraba sola para someterla a tocamientos de índole sexual. Se determinó que los abusos ocurrieron en al menos tres ocasiones, y que el agresor intentó comprar el silencio de la niña ofreciéndole un celular y accesorios de belleza.

Tribunal Superior confirma condena por abuso continuado

Otro caso que ha generado indignación es el de un hombre que abusó de su sobrina desde que ella tenía 5 años. El Tribunal Superior de Cartagena confirmó una sentencia de 16 años de prisión para el agresor, quien cometió los abusos de manera continuada durante más de seis años en el barrio La Candelaria. La investigación reveló que el hombre amenazaba a la niña para que no contara lo sucedido a sus familiares o en el colegio.

La justicia actuó con contundencia

Estos casos, aunque dolorosos, demuestran el compromiso de las autoridades judiciales en la lucha contra el abuso sexual infantil. Las condenas impuestas a los agresores son un claro mensaje de que este tipo de crímenes no quedarán impunes. Es fundamental que la sociedad continúe denunciando estos hechos y brindando apoyo a las víctimas para que puedan superar el trauma y reconstruir sus vidas.

La Policía Nacional capturó a los responsables en cumplimiento de órdenes judiciales, y los procesos legales se llevaron a cabo con el rigor necesario para garantizar los derechos de las víctimas y asegurar que los culpables rindan cuentas por sus actos.

La comunidad cartagenera espera que estas sentencias sirvan como un disuasivo para prevenir futuros casos de abuso y para crear una cultura de protección y respeto hacia los niños, niñas y adolescentes.