La reciente derrota de la selección Serbia de fútbol ante Albania ha desatado una ola de controversia en el país. Lejos de analizar el desempeño deportivo, las autoridades serbias han apuntado a un inusual culpable: los manifestantes que protestan contra el gobierno desde noviembre del año pasado.
¿Manifestantes culpables de la derrota?
Según el presidente Vučić, los manifestantes de Niš, al protestar frente al hotel donde se hospedaba la selección antes del partido, desconcentraron a los jugadores. Una acusación sorprendente que ha generado indignación y burlas en diversos sectores.
El futuro incierto de la selección
Tras la derrota, las posibilidades de Serbia de clasificar para el Mundial 2026 se ven comprometidas. Además, el entrenador Dragan Stojković Piksi ha presentado su renuncia, asumiendo la responsabilidad por el resultado.
"Ya hablé con el presidente y el secretario general. Alguien que es responsable, y creo que soy una persona responsable, ofrecí mi renuncia, por supuesto", declaró Piksi en una conferencia de prensa.
La reacción del presidente Vučić
El presidente Vučić, visiblemente molesto por la derrota, afirmó no haber dormido en toda la noche. Sin embargo, su reacción ha sido criticada por culpar a los manifestantes de la debacle futbolística.
"¿Quieren que les recuerde cómo despedimos ayer a la selección nacional? En Niš, durante 6-7 horas, cuando los muchachos descansaban para el partido, dos o trescientos holgazanes se reunieron justo frente al hotel donde estaba nuestra selección. Pensaron que los albaneses vinieron a silbarles. No eran los albaneses, sino los bloqueadores...", declaró Vučić.
La acusación ha sido recibida con escepticismo y ha generado un debate sobre la politización del deporte en Serbia. ¿Es justo culpar a los manifestantes por el resultado de un partido de fútbol?