¡De Nuevo! La Historia se Repite para Tennessee Ante Alabama
La derrota de Tennessee ante Alabama en Tuscaloosa, con un marcador de 37-20, dejó un sabor amargo en los fanáticos. Un factor determinante fue la intercepción de 99 yardas por parte del defensive back de Alabama, Zabien Brown, un eco doloroso de un partido similar hace seis años.
Brown interceptó un pase destinado a Miles Kitselman de Tennessee, convirtiéndolo en un touchdown que selló el destino del partido en la última jugada. Este error crucial recordó a muchos la derrota sufrida en circunstancias parecidas hace casi seis años en el mismo estadio.
Después de un revés tan duro, ¿qué se le puede decir a Joey Aguilar, el jugador que cometió el error? Probablemente lo mismo que se le dijo a Jarrett Guarantano en una situación similar años atrás. Las palabras a veces sobran; un gesto de apoyo, una palmada en la espalda, pueden ser más significativos.
Es difícil consolar a un jugador que comete un error tan evidente en un momento decisivo de un partido en una de las rivalidades más importantes del fútbol americano universitario. El resultado final es innegable, pero las circunstancias que llevaron a él también importan.
Los juegos son lo que dicen los marcadores. Lo que deberían ser es relevante, porque eso nos da una base desde la cual podemos juzgar los resultados de manera más justa. Pero, en última instancia, son lo que dicen los marcadores. Piénsalo como un barco en el agua. Los barcos flotan o se hunden, y no hay término medio. No les brotan alas y vuelan. Están por encima del agua y bien, o están por debajo del agua y se han ido. ¿Importa si se les envía al mar llenos de agujeros o con marineros aún ebrios por el permiso en tierra? Por supuesto que importa. ¿Qué pasa si desastres imprevistos e inevitables acaecen a las valientes almas a bordo? Eso también importa. Por supuesto que importa. Esos son factores relevantes, y cualquier investigación honesta los incluiría.
Sin embargo, lo que más importa es el barco sentado en la línea de flotación o en el lecho marino.
El equipo de fútbol de Tennessee acaba de ir a Tuscaloosa y se depositó en el lecho marino por undécima vez consecutiva. La mayoría de esos juegos no estuvieron cerca, pero no se suponía que lo estuvieran
¿Qué Sigue para Tennessee?
La derrota deja a Tennessee con la tarea de analizar lo sucedido y prepararse para los próximos desafíos. La resiliencia y la capacidad de aprender de los errores serán clave para el futuro del equipo.