El fantasma del vuelo Río-París AF447, que se estrelló en el Atlántico en 2009 cobrando la vida de 228 personas, resurge con fuerza. El parquet general ha solicitado en apelación una condena para el gigante aeronáutico Airbus y la aerolínea Air France por el delito de homicidio involuntario. Esta decisión revierte la sentencia inicial que había absuelto a ambas compañías, generando un nuevo capítulo en esta dolorosa saga.
¿Qué pasó en el juicio de apelación?
Durante el juicio de apelación, los abogados generales calificaron de "indecente" la defensa presentada por Airbus y Air France. Argumentaron que una condena, aunque sea económica (la máxima multa posible es de 225.000 euros), serviría como un fuerte advertencia y pondría nuevamente el valor de la vida humana en el centro de las prioridades.
Las acusaciones contra Airbus
- Subestimación de la gravedad de las fallas en las sondas Pitot (sensores de velocidad).
- Falta de información adecuada a las tripulaciones sobre cómo reaccionar ante fallas en dichas sondas.
Las acusaciones contra Air France
- Falta de formación adecuada sobre el procedimiento a seguir en caso de congelamiento de las sondas Pitot.
- Falta de información a las tripulaciones sobre la detección del congelamiento de las sondas Pitot.
Los familiares de las víctimas, presentes durante el juicio, escucharon con atención el alegato fiscal, esperando que esta vez se haga justicia. El representante del ministerio público expresó su esperanza de que la lucha de los familiares encuentre su fin cuando la corte emita su decisión en los próximos meses.
El caso del vuelo Río-París ha puesto de manifiesto la importancia de la seguridad aérea y la responsabilidad de las empresas en garantizar la integridad de sus operaciones. La decisión final de la corte será crucial para determinar si Airbus y Air France son responsables de las negligencias que contribuyeron a esta tragedia.