El productor de eventos Jhon Leyva fue asesinado a balazos fuera del local Imperial de Pro en San Martín de Porres, provincia de Lima, el 15 de marzo de 2026. El incidente ocurrió cuando el empresario estaba participando en un concierto de música folklórica en el área cercana a la Panamericana Norte. Según fuentes policiales, Leyva había denunciado amenazas de organizaciones criminales antes de que el ataque ocurriera.
El caso ha generado preocupación en la comunidad local debido a su impacto en la seguridad de figuras públicas vinculadas a eventos culturales. Jhon Leyva, conocido por su labor en la organización de eventos musicales y actividades en el ámbito regional, había sido señalado por su actividad en la denuncia de prácticas ilegales en el ámbito del entretenimiento y eventos. Los investigadores indican que su presencia en el área de San Martín de Porres estaba relacionada a su participación en una actividad cultural previa.
El hecho ha sido confirmado por familiares y amigos cercanos a Leyva, quienes han expresado su dolor y desconocimiento sobre el hecho. Los familiares destacan que Leyva había estado en contacto con autoridades locales para buscar ayuda ante amenazas que habían surgido en el área. Este caso se considera un ejemplo de la creciente violencia en zonas donde se realizan actividades culturales y eventos.
En un entorno donde la música folklórica es un pilar cultural en el Perú, el asesinato de Leyva ha generado una respuesta de alarma por su relevancia en la preservación de este género. Las autoridades locales están investigando el caso con la colaboración de fuerzas especializadas en protección de personas en riesgo. La comunidad ha demandado mayor atención a la seguridad en áreas donde se organizan eventos culturales, especialmente en zonas que están en medio de actividades que podrían ser vulnerables a actividades ilegales.
Los familiares de Leyva han solicitado que se investigue profundamente el caso y que se establezcan medidas para proteger a personas que denuncian amenazas en el ámbito cultural. El hecho también refleja la necesidad de mejorar la coordinación entre organismos públicos y entidades privadas en la protección de personas en situaciones de riesgo.