La reciente gira asiática de la selección paraguaya, si bien no trajo los resultados esperados en términos de victorias, dejó una grata sorpresa: el descubrimiento de Diego González, un delantero de 22 años que se perfila como una pieza clave para el futuro de la Albirroja, con la mira puesta en el Mundial 2026.
Diego González: Un Talento Emergente
González, quien milita en el fútbol mexicano, demostró no sentir el peso de la camiseta nacional. Su desempeño ante Japón fue lo más destacado del equipo paraguayo, y su ingreso contra Corea del Sur revitalizó el ataque albirrojo. Su rebeldía, técnica depurada y velocidad lo convirtieron en un jugador valioso para el esquema táctico.
Más allá de su habilidad como extremo, González también exhibió una notable pegada y precisión en los tiros libres, estrellando uno de ellos en el travesaño ante Corea del Sur. Esta versatilidad lo convierte en un recurso valioso para el director técnico Gustavo Alfaro.
El Orgullo de un Padre
Luis González, padre de Diego, expresó su satisfacción por el desempeño de su hijo. "Estos dos amistosos que jugó dejó buenas sensaciones para la Selección y eso me pone muy contento", comentó. El padre, consciente del potencial de Diego, añadió: "Si le toca ir al Mundial o no, la Selección ganó un jugador que le va a servir mucho de acá a futuro".
Lucas Domenech, representante del jugador, también elogió la personalidad de González. "Me gustó la personalidad que tiene, eso lo demuestra partido a partido", afirmó. Domenech reveló que el Atlas mexicano planea ejecutar la opción de compra del jugador, debido al interés que ha despertado en otros clubes.
A pesar de la derrota ante Corea del Sur, la aparición de Diego González representa una luz de esperanza para la selección paraguaya. Su talento y juventud auguran un futuro prometedor para la Albirroja.