Cerro Porteño dio un golpe de autoridad en la lucha por el título del torneo Clausura 2025 al vencer 1-0 a Guaraní en un partido vibrante disputado en La Nueva Olla. Con este resultado, el Ciclón igualó la línea de puntos del Aborigen en la cima de la tabla, pero lo supera gracias a la ventaja deportiva.
Bava destaca la energía de la Olla
El entrenador de Cerro Porteño, Jorge Bava, resaltó la importancia del apoyo del público azulgrana. "Más allá del análisis táctico, creo que la energía que hubo en la Olla fue importante. El comportamiento de los jugadores y la comunión con la gente fueron muy importantes", afirmó Bava.
Bava también analizó el desarrollo del partido: "En líneas generales fue un partido que controlamos, tuvimos situaciones y controlamos bien muchos factores del rival, un rival de mucha jerarquía".
Aliseda, el héroe de la noche
El gol de la victoria llegó gracias a un remate colocado de Aliseda, quien ingresó desde el banco de suplentes y demostró su olfato goleador. El partido fue de alta intensidad, con Cerro Porteño buscando el protagonismo desde el inicio y Guaraní intentando contragolpear.
- Cerro dominó la posesión y generó varias ocasiones de gol.
- Guaraní tuvo dificultades para superar el mediocampo rival.
- La defensa de Cerro se mostró sólida y contuvo los ataques del Aborigen.
Carrizosa: "Quizás sea la suerte de campeón"
El vicepresidente de Cerro Porteño, Miguel Carrizosa, se mostró optimista tras la victoria y destacó el compromiso de los jugadores. "No podemos dormirnos en los laureles, hay que seguir mojando la camiseta, no hay que relajarnos, cada partido que queda será una final", señaló Carrizosa.
Sobre la última jugada del partido, donde Guaraní estrelló un remate en el travesaño, Carrizosa comentó: "Quizás sea la famosa suerte de campeón, pero también Cerro generó, pudimos haber aumentado el marcador".
Con tres fechas por disputarse, Cerro Porteño depende de sí mismo para consagrarse campeón del torneo Clausura 2025. El Ciclón deberá ganar sus tres partidos restantes para asegurar el título, sin importar los resultados de sus rivales.