La ciudad de Río de Janeiro se encuentra en medio de una intensa operación policial contra el crimen organizado, específicamente contra el Comando Vermelho, que ha dejado un saldo de al menos 64 muertos y 821 detenidos. El alcalde Eduardo Paes ha expresado su apoyo a las acciones del gobierno estatal y ha asegurado que los servicios municipales operarán con normalidad.
Apoyo del Alcalde y Críticas
Paes, a través de la plataforma X, manifestó que Río de Janeiro no puede ser rehén de grupos criminales que buscan sembrar el miedo en la ciudad. Aseguró estar monitoreando la operación y enfatizó la necesidad de que el poder público sea implacable contra estos grupos. Sin embargo, su decisión de mantener los servicios abiertos y apoyar la operación ha generado críticas, especialmente en su perfil de redes sociales. Algunos usuarios argumentan que esto pone en riesgo a los trabajadores y que solo los servicios esenciales deberían estar en funcionamiento.
Reunión de Emergencia en Planalto
Ante la magnitud de la situación, el ministro de la Casa Civil, Rui Costa, convocó a una reunión de emergencia en el Palacio del Planalto para analizar la situación en Río de Janeiro. Esta reunión se produce tras las críticas del gobernador Cláudio Castro, quien afirmó que el estado ha estado actuando solo contra el crimen organizado. El Ministerio de Justicia respondió con una nota detallando el apoyo brindado en los últimos años.
La Cámara de Río suspendió su sesión debido a la megaoperación en Alemão y Penha, reflejando la gravedad de la situación en la ciudad. La situación en Río de Janeiro sigue siendo tensa, y las autoridades buscan soluciones para garantizar la seguridad de la población y combatir el crimen organizado.
- La operación policial ha generado un debate sobre la seguridad y los derechos de los ciudadanos.
- El gobierno federal y estatal buscan coordinar esfuerzos para enfrentar el crimen organizado.
- La población de Río de Janeiro espera soluciones efectivas para mejorar la seguridad en la ciudad.