El rápido retroceso del glaciar Hektoria en la Antártida ha desconcertado a la comunidad científica, generando un intenso debate sobre las causas subyacentes de este fenómeno. Este glaciar retrocedió más de 8 kilómetros en tan solo dos meses a finales de 2022, y un nuevo estudio busca dar una explicación a esta inusual velocidad.
¿Desestabilización en el Lecho Marino?
Los autores del estudio sugieren que el Hektoria podría ser el primer ejemplo moderno de un proceso en el cual el frente de un glaciar, apoyado en el lecho marino, se desestabiliza rápidamente. Si este fenómeno se repitiera en otras áreas de la Antártida, podría acelerar significativamente el aumento del nivel del mar.
Sin embargo, otros científicos proponen una teoría diferente: que esta parte del glaciar ya estaba flotando en el océano. De ser así, aunque los cambios observados son notables, no serían tan inusuales. Las lenguas de hielo flotantes, conocidas como plataformas de hielo, son más susceptibles a la fragmentación debido a la erosión causada por el agua cálida debajo de ellas.
Un Misterio por Resolver
La magnitud del cambio en el glaciar Hektoria es innegable. Los datos satelitales muestran un retroceso de aproximadamente 25 kilómetros entre enero de 2022 y marzo de 2023. Sin embargo, desentrañar las causas es un desafío complejo, comparado por la autora principal del estudio, Naomi Ochwat, con un misterio detectivesco.
El caso se remonta al colapso de la plataforma de hielo Larsen B en 2002, que liberó al glaciar Hektoria, acelerando su movimiento y provocando su adelgazamiento. Aunque la bahía dejada por Larsen B se llenó posteriormente con hielo marino, esto no detuvo el proceso de retroceso.
Calving en Llanuras de Hielo
Investigaciones recientes sugieren que el retroceso acelerado del Hektoria se debe a un proceso de "calving" (desprendimiento de icebergs) en una llanura de hielo, una zona plana donde el glaciar tiene poco contacto con el lecho marino. Esto implica que los glaciares con esta geometría son más vulnerables a la desestabilización.
Este descubrimiento desafía las explicaciones anteriores que atribuían el retroceso a condiciones atmosféricas u oceánicas. Comprender la inestabilidad de los glaciares que terminan en el mar es crucial para predecir el futuro aumento del nivel del mar.