Millones de estadounidenses que dependen del programa SNAP (Supplemental Nutrition Assistance Program), conocido popularmente como cupones de alimentos, se enfrentan a recortes drásticos en sus beneficios durante el mes de noviembre. Esta situación se deriva de una decisión de la administración Trump de utilizar fondos de contingencia limitados para reiniciar los pagos, después de que dos jueces federales dictaminaran que la suspensión total del programa era ilegal.
Según un análisis del Center on Budget and Policy Priorities, casi 5 millones de beneficiarios de SNAP no recibirán ningún beneficio en noviembre. Esto se debe a que su asignación habitual es inferior a la reducción planificada de los beneficios, que se produce en medio del cierre del gobierno federal. El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) anunció que emitiría beneficios parciales este mes, pero solo se destinarán aproximadamente $3 mil millones, lo que resultará en un recorte promedio del 61%.
Impacto y Preocupaciones
La administración Trump argumenta que solo dispone de $4.65 mil millones en el fondo de contingencia del USDA, aproximadamente la mitad de los $8 mil millones necesarios para cubrir los pagos mensuales completos de SNAP. Alegan que utilizar fondos adicionales podría perjudicar a otros programas de nutrición infantil, como los programas de almuerzo y desayuno escolares.
Sin embargo, esta decisión ha generado gran preocupación entre los defensores de los derechos alimentarios y las organizaciones que trabajan para combatir el hambre. Advierten que los recortes tendrán un impacto devastador en las familias de bajos ingresos que dependen de SNAP para alimentarse. Los bancos de alimentos en todo el país están tratando de compensar la falta de beneficios, pero se encuentran sobrecargados y luchan por satisfacer la creciente demanda.
Consecuencias a Futuro
Además de los recortes inmediatos, la administración advierte sobre posibles retrasos en la entrega de los beneficios a las familias de bajos ingresos. También señalan que el agotamiento del fondo de contingencia podría dejar sin fondos a los nuevos solicitantes de SNAP certificados en noviembre, a la asistencia en caso de desastres y a la protección contra las consecuencias catastróficas de un cierre total de SNAP.
- Casi 5 millones de personas no recibirán nada de SNAP en Noviembre.
- Los beneficios se reducirán en un 61% en promedio.
- El USDA argumenta que no hay fondos suficientes para pagar los beneficios completos.
- Los bancos de alimentos están luchando para satisfacer la demanda.
La situación pone de manifiesto la vulnerabilidad de los programas de asistencia alimentaria durante los cierres del gobierno federal y subraya la importancia de encontrar soluciones a largo plazo para garantizar la seguridad alimentaria de todos los estadounidenses.