BASF Uruguay detalla cambios estructurales y explica motivos de despidos en reestructuración

BASF Uruguay detalla cambios estructurales y explica motivos de despidos en reestructuración

BASF Uruguay ha anunciado una reestructuración interna que incluye ajustes laborales significativos, con énfasis en áreas clave de la operación. Según un comunicado oficial publicado el 11 de febrero de 2026, la empresa alemana ha confirmado que los despidos no estarán impulsados en el corto plazo, sino como parte de un proceso global de optimización. El informe detalla que los cambios se centrarán en zonas de mayor impacto en la región, donde se prevén mayores ajustes en la producción y logística.

La empresa aseguró que estos ajustes son necesarios para mantener la eficiencia operativa en un contexto de creciente demanda de sostenibilidad en la industria química. Según datos internos, la reestructuración afectará principalmente a áreas técnicas y de gestión de recursos, donde se espera un aumento del 15% en la productividad a través de tecnologías de última generación.

En el comunicado, BASF Uruguay destacó que el proceso no implica despidos masivos en el corto plazo, sino un ajuste gradual que se alinea con las estrategias globales de la empresa en América Latina. El comunicado señala que los cambios se enfocarán en la implementación de sistemas de automatización y gestión inteligente, lo que reducirá el desperdicio en procesos industriales.

El presidente de la empresa en Uruguay, Carlos García, explicó que la decisión se tomó en respuesta a un aumento del 20% en los costos de producción debido a la escalada de precios de materias primas clave. Según su informe, la reestructuración busca minimizar el impacto en los empleados y optimizar la cadena de suministro, con especial atención a la reducción de costos en el transporte y almacenamiento de productos químicos.

El proceso también incluye la creación de nuevas áreas de trabajo en el sector de desarrollo de biocombustibles, un área que tiene potencial para generar beneficios significativos en el corto plazo. Según el análisis, esta transformación podría permitir a la empresa reducir hasta un 10% en la dependencia de materias primas importadas, lo que representa un ahorro estimado en alrededor de 50 millones de dólares anuales.

El Ministerio de Trabajo de Uruguay, al recibir la información, ha anunciado que se reunirá con el equipo de BASF para discutir las medidas específicas que se implementarán en los próximos meses. La reunión, programada para el 15 de febrero, busca garantizar que los ajustes se realicen de manera equitativa y con mínima influencia en el bienestar de los trabajadores.

El análisis de la reestructuración indica que la empresa está preparándose para adaptarse a las nuevas tendencias en la industria química, como la transición hacia fuentes de energía renovables y la reducción de residuos. Estos cambios no solo beneficiarán a la operación de BASF en Uruguay, sino que también podrían tener un impacto positivo en la región en términos de sostenibilidad y eficiencia.