El río Yangtze, conocido como el «Padre de los Ríos» en China, ha demostrado señales prometedoras de recuperación tras la implementación de una prohibición total de pesca en el río durante diez años. Según estudios recientes, el volumen de biomasa de peces ha duplicado en áreas clave del río, y especies en peligro de extinción han comenzado a recuperarse. Este éxito no ocurre en un vacío: el río Yangtze, que recorre aproximadamente 4.000 millas desde la meseta tibetana hasta el mar de China, enfrentó un declive ecológico de 70 años antes de la prohibición.
La prohibición de pesca, introducida oficialmente en 2021, abarca el tramo principal del río Yangtze, sus principales afluentes y lagos conectados. Su objetivo principal es proteger la biodiversidad acuática y restaurar ecosistemas que, antes de 2021, estaban en grave peligro debido a la sobrepesca, la contaminación y la construcción de grandes presas hidroeléctricas como la Gran Barrera de Three Gorges en Hubei.
Estudios de biólogos en el río Yangtze indican que el río y su flora y fauna siguen siendo altamente vulnerables a presiones como las plantas hidroeléctricas. Aunque el volumen de biomasa de peces ha duplicado en algunas áreas, el proceso de recuperación es lento y requiere años de seguimiento. Los científicos destacan que la recuperación de especies como el lobo del río, un animal en peligro de extinción, es un indicador clave de éxito.
La prohibición de pesca en el río Yangtze ha generado un efecto secundario en la industria de la acuicultura china. En lugar de disminuir la producción de peces, el sector ha visto un aumento en la demanda de peces cultivados, lo que ha impulsado el crecimiento del sector de acuicultura. Estudios recientes indican que el sector de acuicultura en China ha aumentado un 15% en el periodo transcurrido desde la prohibición.
Los científicos en el río Yangtze también señalan que la recuperación del río está condicionada por factores como la calidad del agua, la presencia de especies invasoras y la reducción de la contaminación. Aunque los resultados son positivos, el proceso no es lineal y sigue siendo un desafío para mantener la biodiversidad a largo plazo.
La recuperación del río Yangtze representa un caso de estudio significativo en la gestión de ecosistemas acuáticos. Su éxito parcial en el periodo de 10 años indica que las medidas de protección ecológica pueden tener impactos positivos a largo plazo. Sin embargo, es importante recordar que el río sigue enfrentando amenazas como el cambio climático y la expansión de la infraestructura hidroeléctrica.