Conrado Contreras, un venezolano de 75 años residente en Los Ángeles y fanático de los Dodgers, experimentó una montaña rusa de emociones durante la última Serie Mundial. Un año atrás, sufrió un ataque al corazón y un derrame cerebral leve justo después de ver a su equipo ganar un partido clave contra los Yankees de Nueva York.
Un coma inducido y la pérdida de la memoria
Contreras pasó tres días en coma inducido en el St. Francis Medical Center de Lynwood. Al despertar, las enfermeras le dieron la alegre noticia de que los Dodgers habían ganado el campeonato. Sin embargo, su pasión por el béisbol y sus recuerdos se habían desvanecido.
Durante su rehabilitación, sus familiares le mostraron videos de los momentos destacados del campeonato de 2024, pero el ex carpintero simplemente se encogía de hombros y cambiaba de canal. Incluso cuando le informaron sobre el fallecimiento del legendario lanzador venezolano Fernando Valenzuela, Contreras insistió en que lo había visto lanzar recientemente en el estadio.
El renacer de la pasión
Fue durante la temporada de béisbol de 2025 cuando la mente de Contreras comenzó a recuperarse. Desde su hogar en Florence-Graham, comenzó a ver los juegos y a enamorarse nuevamente de los Dodgers. Aunque no animaba con la misma intensidad de antes, siguiendo las recomendaciones médicas de mantener la calma, Contreras encontró una nueva forma de disfrutar del deporte que tanto ama.
Esta historia resalta la resiliencia humana y la capacidad de encontrar alegría incluso después de enfrentar desafíos de salud significativos. La pasión de Contreras por los Dodgers, aunque interrumpida temporalmente, resurgió con fuerza, demostrando el poder del deporte para conectar y brindar esperanza.