Bono, vocalista de la legendaria banda U2, junto con The Edge, recibieron el prestigioso premio Woody Guthrie en una ceremonia celebrada en Tulsa, Oklahoma. El evento, que tuvo lugar en el Cain's Ballroom, reunió a 800 personas y sirvió como plataforma para que Bono expresara su visión sobre la música, la protesta y el clima político actual.
Un llamado a la conciencia histórica
“Debemos trabajar conscientemente contra la historia, para que no se repita”, declaró Bono en el escenario, resaltando la importancia de aprender del pasado para construir un futuro mejor. U2, reconocida por su compromiso sociopolítico a lo largo de su carrera, fue honrada por Anna Canoni, nieta de Woody Guthrie, quien elogió la banda por su creencia en que la música popular puede ser una fuerza para la justicia y la verdad.
Una presentación acústica memorable
Bono y The Edge ofrecieron una emotiva presentación acústica de 45 minutos, interpretando algunos de los himnos más emblemáticos de U2, así como canciones del propio Woody Guthrie. El repertorio incluyó temas como “Running to Stand Still”, “Mothers of the Disappeared” y “Pride (In the Name of Love)”. Bono también sorprendió al público con un solo de armónica durante una versión de “This Train Is Bound for Glory” de Guthrie, e incluso dirigió un canto colectivo durante un fragmento de “They Laid Jesus Christ in the Grave”.
Uno de los momentos más destacados de la noche fue la interpretación de “Sunday, Bloody Sunday”, en la que el público coreó al unísono “How long must we sing this song?”, mientras The Edge ofrecía un extenso solo de guitarra. En un contexto marcado por la división política, Bono y The Edge aprovecharon la ocasión para recordar el poder de la música como herramienta de cambio y reflexión.
La recepción del premio Woody Guthrie por parte de Bono y The Edge subraya el legado de U2 como una de las voces más influyentes en la música y su compromiso continuo con la justicia social y la conciencia política.