El FC Barcelona se enfrenta al Club Brujas en el estadio Jan Breydel, un escenario que evoca el debut de Andrés Iniesta con el primer equipo azulgrana hace más de dos décadas. Aquel 29 de octubre de 2002, bajo la dirección de Louis Van Gaal, Iniesta disputó su primer partido oficial en la Champions League, marcando el inicio de una carrera legendaria.
Un estadio con historia culé
El Jan Breydel no solo representa el debut de Iniesta, sino también un recuerdo constante de su impacto en el club. Durante 16 temporadas, Iniesta disputó 674 partidos y conquistó 32 títulos, consolidándose como uno de los jugadores más importantes en la historia del Barcelona.
El desafío actual del Barça
Ahora, bajo la dirección de Hansi Flick, el Barcelona busca repetir el triunfo ante el Brujas en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Champions League. Sin embargo, el equipo enfrenta un doble desafío. Además de enfrentarse a un rival motivado, Flick debe lidiar con el riesgo de sanciones.
El peligro de las tarjetas amarillas
Con Pedri lesionado, se espera que Flick repita con la dupla De Jong y Casadó en el doble pivote. Ambos jugadores están apercibidos, lo que significa que una tarjeta amarilla en el partido contra el Brujas los dejaría fuera del crucial encuentro contra el Chelsea en Stamford Bridge.
Un mediocampo en alerta
La situación se complica aún más debido a la reciente incorporación de Marc Bernal, a quien Flick no quiere apresurar tras una lesión de rodilla. Esto deja al técnico alemán con opciones limitadas en el mediocampo, lo que subraya la importancia de que De Jong y Casadó eviten las tarjetas amarillas en Brujas.
El partido contra el Brujas no solo representa un desafío deportivo, sino también una prueba de gestión para Flick, quien debe equilibrar la búsqueda de la victoria con la necesidad de preservar a sus jugadores clave para los próximos compromisos.