El Papa León XIV destaca la esencia espiritual de la Iglesia en el Ángelus

El Papa León XIV destaca la esencia espiritual de la Iglesia en el Ángelus

En la conmemoración de la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán, catedral de Roma, el Papa León XIV, durante el Ángelus dominical, invitó a los fieles a reflexionar sobre la verdadera naturaleza de la Iglesia. Enfatizó que su grandeza trasciende las estructuras físicas y reside en la unión con Cristo y la comunidad de creyentes que viven según el Evangelio.

Más allá de las piedras: La Iglesia como cuerpo de Cristo

El Papa León XIV resaltó que la Basílica de San Juan de Letrán, más allá de su importancia histórica, artística y religiosa, simboliza la fuerza de la fe transmitida por los apóstoles. Destacó la presencia de las doce estatuas de los apóstoles en la nave central, recordándolos como los primeros seguidores de Cristo y testigos del Evangelio.

Sin embargo, el Sumo Pontífice profundizó en una dimensión espiritual, señalando que la Iglesia es mucho más que un lugar físico. Afirmó que el verdadero santuario de Dios es Cristo muerto y resucitado, el único mediador de la salvación y redentor. Él, al unirse a la humanidad y transformarla con su amor, representa la puerta hacia el Padre.

Somos piedras vivas: El llamado a la vivencia del Evangelio

El Papa León XIV instó a los fieles a que la adoración espiritual se manifieste en su testimonio de vida. Recordó que cada creyente es una piedra viva en la construcción de este edificio espiritual, formando parte de la Iglesia de Cristo, su cuerpo, y siendo llamados a difundir su mensaje.

La Basílica del Salvador, también conocida como Constantiniana, tiene una rica historia que se remonta al siglo IV. Se dice que el emperador Constantino, curado milagrosamente de la lepra, donó los terrenos para su construcción en agradecimiento. Esta basílica es considerada la madre y cabeza de todas las iglesias de Roma y del mundo.

La celebración de la Dedicación de la Basílica del Salvador nos invita a reflexionar sobre la esencia de la Iglesia y nuestro papel como piedras vivas en su construcción, difundiendo el mensaje de amor y salvación de Cristo.