Chile se enfrenta a unas elecciones presidenciales y parlamentarias cruciales en 2025, donde se elegirá al sucesor de Gabriel Boric. La contienda se presenta como un escenario de alta incertidumbre, marcado por la fragmentación de la derecha y la preocupación ciudadana por la seguridad y la economía.
Panorama electoral: Candidatos y tendencias
Entre los candidatos, destacan Jeannette Jara, representante de la izquierda, y los aspirantes de ultraderecha José Antonio Kast y Johannes Kaiser. La presencia de dos candidatos que reivindican el legado de la dictadura de Augusto Pinochet es un hecho inédito desde el retorno a la democracia.
Las encuestas sugieren una posible victoria de Jara, pero la disputa por el segundo lugar se anticipa reñida entre Kast y Kaiser. Por su parte, Evelyn Matthei, representante de la derecha tradicional, ha perdido terreno en las preferencias electorales.
La inseguridad como factor clave
La campaña electoral ha estado dominada por la creciente preocupación por la inseguridad ciudadana, a pesar de que Chile sigue siendo uno de los países más seguros de América Latina. Los candidatos de derecha han prometido mano dura contra la delincuencia, capitalizando el sentimiento de inseguridad entre la población.
Fragmentación de la derecha chilena
La existencia de diversas corrientes dentro de la derecha chilena es un fenómeno relativamente reciente. Tras el fin de la dictadura, la derecha se mantuvo unida en una misma coalición, pero esta unidad se resquebrajó con el surgimiento de figuras como José Antonio Kast. Las elecciones de 2025 evidencian esta fragmentación, con candidatos que representan diferentes visiones y estilos dentro del espectro de la derecha.
El voto obligatorio y las preocupaciones económicas también juegan un papel importante en estas elecciones, añadiendo aún más incertidumbre a un panorama ya de por sí complejo. Se anticipa una segunda vuelta o balotaje el 14 de diciembre, donde se definirá el futuro político de Chile.