Cajeros Automáticos en Venezuela: ¿Por Qué Disminuyen y Qué Alternativas Hay?

Editor 21 Nov, 2025 ... min lectura

La red de cajeros automáticos en Venezuela continúa en declive. Un reciente estudio del Banco Central de Venezuela (BCV) revela una reducción de 3,71% entre enero y agosto de 2025, con 154 equipos menos en todo el país. Actualmente, se contabilizan 3.994 cajeros, una cifra significativamente menor a los 10.528 que operaban en 2015.

¿Qué está impulsando esta disminución?

Diversos factores convergen para explicar este fenómeno:

  • Expansión de la banca digital: La creciente adopción de plataformas online y aplicaciones móviles para realizar transacciones ha disminuido la necesidad de efectivo y, por ende, el uso de cajeros.
  • Escasez de efectivo: La hiperinflación que ha azotado al país ha dificultado la disponibilidad de billetes, reduciendo la utilidad de los cajeros.
  • Costos de mantenimiento: El mantenimiento de los cajeros automáticos, incluyendo la seguridad y reposición de efectivo, representa una inversión considerable para los bancos.
  • Baja demanda: Con la popularización de otros métodos de pago, como puntos de venta y pago móvil, la demanda por los servicios de los cajeros ha disminuido.

¿Qué alternativas tienen los venezolanos?

Ante la reducción de cajeros, los venezolanos han optado por alternativas como:

  • Puntos de venta: Ampliamente disponibles en comercios de todo el país, permiten realizar pagos con tarjetas de débito y crédito.
  • Pago móvil: Un sistema rápido y sencillo que permite transferir dinero entre cuentas bancarias a través de teléfonos móviles.
  • Transferencias bancarias: Una opción para realizar pagos a través de las plataformas online de los bancos.

El estudio del BCV también destaca que el Banco de Venezuela lidera con 1.057 cajeros, seguido por Mercantil con 572 y el estatal BDT con 422. Estos tres bancos concentran el 51% de los cajeros operativos en el país. La tendencia a la baja en el número de cajeros automáticos en Venezuela refleja una transformación en los hábitos de pago de la población, impulsada por la digitalización y los desafíos económicos del país. La banca se adapta a esta nueva realidad, ofreciendo alternativas electrónicas cada vez más accesibles y eficientes.