Cajeros Automáticos en Venezuela: ¿Qué está pasando con su declive?

Cajeros Automáticos en Venezuela: ¿Qué está pasando con su declive?

La red de cajeros automáticos en Venezuela continúa su declive. Según datos del Banco Central de Venezuela (BCV), se retiraron 154 equipos entre enero y agosto de 2025, lo que representa una disminución del 3,71%. Actualmente, el país cuenta con 3.994 cajeros automáticos, una cifra significativamente menor a la de años anteriores.

¿A qué se debe esta reducción?

Diversos factores contribuyen a esta tendencia. La expansión de la banca digital, la escasez de efectivo impulsada por la inflación, los altos costos de mantenimiento de los cajeros y la menor demanda por parte de los usuarios son algunos de los principales.

Los venezolanos han optado por métodos de pago electrónicos como puntos de venta y pago móvil, disminuyendo la necesidad de efectivo y, por ende, el uso de cajeros automáticos. Esto ha llevado a una reducción tanto en el número como en la operatividad de estos dispositivos.

Distribución por Banco

El estudio del BCV revela que cinco entidades bancarias concentran el 71% del total de cajeros automáticos en el país. El Banco de Venezuela lidera la lista con 1.057 cajeros, seguido por Mercantil con 572 y el estatal BDT (Banco Digital de los Trabajadores) con 422. Estos tres bancos operan en conjunto 2.051 cajeros, lo que representa el 51% de los dispositivos existentes.

  • Banco de Venezuela: 1.057 cajeros
  • Mercantil: 572 cajeros
  • BDT: 422 cajeros

Comparación con años anteriores

La situación actual contrasta fuertemente con la de hace una década. En 2015, el BCV registraba 10.429 cajeros automáticos, alcanzando un máximo histórico de 10.528 unidades instaladas ese mismo año. La disminución es evidente y refleja un cambio en los hábitos de consumo y las preferencias de pago de los venezolanos.

El futuro de los cajeros automáticos en Venezuela parece incierto, con una tendencia a la baja que podría continuar en los próximos años a medida que la banca digital y los pagos electrónicos sigan ganando terreno.