La economía venezolana sigue enfrentando desafíos importantes, con el bolívar perdiendo valor frente al dólar estadounidense y al euro. En noviembre, la moneda nacional se devaluó un 8,8% frente al dólar, cerrando el mes a Bs. 245,66 según el Banco Central de Venezuela (BCV). Esta tendencia continúa en diciembre, con el dólar oficial cotizándose en Bs. 247,41 el 2 de diciembre, tras un ligero aumento del 0,04%.
Devaluación Acumulada y Referencia en Divisas
En lo que va de 2025, el bolívar ha experimentado una devaluación del 78,8% frente al dólar, que inició el año con una cotización de Bs. 52,02. Esto representa un incremento del 372,2% en los primeros once meses del año. A pesar de los esfuerzos por fortalecer la moneda nacional, el dólar sigue siendo la principal referencia para la fijación de precios en el mercado venezolano. Algunos establecimientos también están utilizando el euro como referencia.
Impacto en el Poder Adquisitivo
Expertos advierten que el aumento en la cotización de las divisas se traduce directamente en incrementos de precios y una consecuente pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente aquellos que perciben ingresos en bolívares. El salario mínimo y la pensión, congelados en Bs. 130 mensuales desde marzo de 2022, equivalen a apenas 52 centavos de dólar al mes.
El Euro Gana Terreno
El euro también ha ganado relevancia en el mercado cambiario. El 1 de diciembre, la cotización del euro se ubicó en Bs. 287,83, con un aumento del 1,04% en comparación con su cierre anterior. La diferencia entre el euro y el dólar escaló a 19,72% el 1 de diciembre, frente al 15,20% del 28 de noviembre. El BCV continúa implementando ajustes progresivos en el tipo de cambio, con incrementos diarios inferiores al 1%, en un contexto de baja disponibilidad de divisas y la adopción creciente de criptomonedas estables como medios de pago.
Implicaciones Futuras
La continua devaluación del bolívar plantea serias interrogantes sobre la estabilidad económica del país. La capacidad del gobierno para controlar la inflación y proteger el poder adquisitivo de los ciudadanos será crucial en los próximos meses. La adopción de estrategias económicas más sólidas y la diversificación de las fuentes de ingresos son esenciales para mitigar los efectos negativos de la devaluación y promover un crecimiento económico sostenible.