Un vuelo de Aerolíneas Argentinas, el AR1526 que cubría la ruta Aeroparque Jorge Newbery (CABA) a Córdoba, experimentó un momento de tensión este miércoles cuando uno de sus motores falló poco después del despegue. Los más de 160 pasajeros a bordo vivieron momentos de incertidumbre mientras la tripulación, siguiendo los protocolos de seguridad, desvió la aeronave hacia el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, en Ezeiza.
Afortunadamente, el aterrizaje en Ezeiza se realizó sin mayores inconvenientes. Sin embargo, el incidente provocó el cierre temporal del Aeroparque Jorge Newbery, afectando la programación de otros vuelos. La terminal aérea metropolitana reabrió sus puertas pasadas las 11:30, pero se prevén demoras ocasionales en algunos vuelos programados para el resto del día.
¿Qué Sucedió Exactamente?
Según un comunicado de Aerolíneas Argentinas, la falla se produjo en el motor número uno de la aeronave poco después del despegue. A pesar de la falla, la tripulación actuó con profesionalismo y logró mantener el control del avión hasta su aterrizaje seguro en Ezeiza.
Investigación en Curso
Las autoridades de Aerolíneas Argentinas aseguraron que, según la documentación interna, el motor se encontraba en condiciones normales y con el mantenimiento al día. Tras la inspección de la pista, el Boeing 737-800 fue liberado, y el fabricante ha sido notificado para que, junto con el equipo técnico de la empresa, se realice una inspección exhaustiva y se determine el origen de la falla.
Mientras tanto, los 161 pasajeros afectados aguardan en el área de preembarque de Ezeiza para abordar un nuevo vuelo hacia Córdoba, reprogramado para las 13:30.
Impacto en el Tráfico Aéreo
El incidente generó demoras y desvíos en otros vuelos programados para operar en Aeroparque. Al menos nueve vuelos fueron desviados de su destino original debido al cierre temporal de la terminal. Se recomienda a los pasajeros consultar el estado de sus vuelos con las aerolíneas correspondientes antes de dirigirse al aeropuerto.
Este incidente sirve como recordatorio de la importancia de los protocolos de seguridad y el profesionalismo de las tripulaciones en la aviación. A pesar de los inconvenientes causados, la prioridad siempre es la seguridad de los pasajeros y la tripulación.