Un residente de Tampa casi pierde $15.000 en una estafa telefónica de “bolsa de efectivo”, gracias a que confió en su instinto. Esta historia sirve como un llamado de atención sobre la sofisticación creciente de los fraudes y la importancia de proteger nuestra información personal.
¿Cómo funciona la estafa de la “bolsa de efectivo”?
Todo comienza con un mensaje de texto o notificación que te pide confirmar o negar un cargo inusual en tu cuenta bancaria. En el caso de Moses Harmon, los estafadores enviaron un texto preguntando si había realizado un cargo de $2,800. A partir de ahí, lo convencieron de que retirara $15.000 para “proteger” sus fondos.
Harmon, dueño de una empresa de jardinería, llegó incluso a estar frente a un cajero en su sucursal local de Wells Fargo, listo para entregar el dinero. Sin embargo, algo no le cuadraba. Siguiendo las instrucciones de los estafadores, mantuvo su teléfono encendido para que pudieran oír lo que decía dentro del banco. Pero al recibir la papeleta de retiro, hizo algo que ellos no esperaban: la volteó y escribió: “Creo que me están estafando”.
El cajero alertó al gerente del banco, quien le indicó a Harmon que apagara su teléfono inmediatamente. Harmon escapó por poco de ser víctima de la estafa y ahora comparte su historia para crear conciencia.
Impostores bancarios: una amenaza creciente
Las estafas en las que los delincuentes se hacen pasar por representantes bancarios han aumentado drásticamente. La Comisión Federal de Comercio (FTC) reporta pérdidas récord que superan los $2.9 mil millones. Estos criminales utilizan técnicas cada vez más sofisticadas, como el “spoofing” de identificador de llamadas y software de voz artificial para imitar a empleados bancarios reales.
¿Cómo operan los estafadores?
- Llamada urgente: Te alertan sobre una supuesta actividad sospechosa en tu cuenta.
- Identificador de llamadas falso: Muestran el número real de tu banco para generar confianza.
- Cuenta “segura”: Te instan a transferir tu dinero a una cuenta “segura” mientras “investigan” el problema.
El objetivo es crear miedo y presionarte para que actúes sin pensar.
¿Cómo protegerte de estas estafas?
La clave es la prevención y la desconfianza ante llamadas o mensajes inesperados. Nunca compartas información personal o financiera por teléfono o correo electrónico. Verifica siempre la identidad de la persona que te contacta llamando directamente a tu banco a través de un número de teléfono oficial. Si algo te parece sospechoso, confía en tu instinto y busca ayuda.
Recuerda: la mejor defensa es la información. Mantente alerta y comparte esta información con tus seres queridos para evitar que sean víctimas de estas estafas.