The Telegraph: Fondo RedBird se retira, ¿qué futuro le espera?

The Telegraph: Fondo RedBird se retira, ¿qué futuro le espera?

El fondo estadounidense RedBird ha renunciado a la compra del prestigioso diario británico The Telegraph, valorado en 500 millones de libras (aproximadamente 655 millones de dólares). Esta decisión inesperada sume a la publicación conservadora en una nueva etapa de incertidumbre, luego de un largo proceso de venta marcado por obstáculos y controversias.

Un portavoz de RedBird confirmó la retirada de la oferta por Telegraph Media Group sin ofrecer mayores detalles. No obstante, aseguró que la compañía trabajará para encontrar una solución que beneficie a los empleados y lectores del diario.

Un proceso de venta turbulento

El anuncio de un acuerdo de principio para la compra del The Telegraph a fines de mayo parecía poner fin a una saga de más de dos años. Durante este período, el gobierno británico bloqueó un intento de adquisición por parte de un fondo emiratí, y varios compradores potenciales se retiraron de la contienda.

El diario, propiedad de la acaudalada familia Barclay desde 2004, fue puesto en venta a fines de 2023 por el banco Lloyds para saldar sus cuantiosas deudas. Redbird IMI, una empresa conjunta entre Redbird y el Fondo de Inversiones en medios de Abu Dhabi (IMI), había alcanzado un acuerdo previo con la familia Barclay, pagando su deuda a cambio de una opción para tomar el control de la compañía.

La intervención del gobierno británico

La posibilidad de que un fondo emiratí controlara una de las publicaciones más influyentes del Reino Unido generó preocupación en el gobierno conservador británico. En respuesta, se decidió legislar para impedir la adquisición de diarios británicos por parte de estados extranjeros. Esta medida llevó a Redbird IMI a renunciar a la compra.

RedBird, que ya ha invertido en clubes de fútbol europeos como el AC Milán y el Liverpool, propuso convertirse en accionista mayoritario, con IMI como socio, pero con una participación pasiva. La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro del The Telegraph y su independencia editorial.