El Gobierno de Argentina, liderado por el presidente Javier Milei, ha sealado que la reforma laboral “sale” en el Congreso Nacional, según información reciente obtenida por medios especializados. Según fuentes cercanas al oficialismo, el proyecto se encuentra en una fase crítica de negociación y ajuste para lograr su aprobación final. El senador Bartolomé Abdala, miembro del bloque oficialista, aseguró en una entrevista con el programa Infobae al Amanecer que existe un “respaldo” sólido para el texto, aunque reconoce que el resultado final podría variar ligeramente respecto al dictamen inicial.
La iniciativa, que busca reordenar el sistema laboral argentino, ha generado un amplio debate en las últimas semanas. Su objetivo principal es reducir la precarización laboral y establecer un marco más flexible para el empleo formal. Los principales cambios incluyen la eliminación de la obligatoriedad de contratos indefinidos, la introducción de una nueva categoría de trabajos temporales con mayor protección, y la modificación de las reglas sobre despidos. Estos ajustes buscan responder a las demandas de los sectores productivos y reducir la carga administrativa en el ámbito laboral.
En el marco de las negociaciones, el bloque oficialista ha destacado que el proyecto se está adaptando a las nuevas necesidades económicas y sociales. Según un informe interno de la secretaría de políticas laborales, el Gobierno ha logrado “sumar votos” mediante reuniones en secreto con representantes de empresas y organizaciones sindicales. Estos acuerdos permiten mantener la estabilidad del proyecto, aunque también generan expectativas de que el texto final podría incluir algunas modificaciones menores.
La reforma laboral, que se prevé que se votará el miércoles próximo, está en un momento clave. Los principales partidos políticos, tanto el oficialismo como los opositores, están en negociación para alcanzar un acuerdo. El gobierno ha señalado que el objetivo es “la mayor rapidez posible” en el proceso, sin sacrificar los principios fundamentales de la reforma. Los sectores productivos, por su parte, están esperando que el proyecto se concrete para evitar un “cuello de botella” en la economía.
El análisis de los expertos sugiere que la reforma laboral, si se aprueba, podría tener impactos significativo en la estructura laboral del país. Según un estudio reciente de la Universidad Católica Argentina, el proyecto podría reducir el “sobrante” en el mercado laboral en un 15% a corto plazo. Esto se debe principalmente a la eliminación de la obligatoriedad de contratos indefinidos, lo que permitirá una mayor flexibilidad en la contratación.
El presidente Javier Milei ha sido muy activo en el proceso, asegurando que el proyecto es “un paso hacia adelante” para la economía argentina. En una reunión privada con el ministro de trabajo, destacó que el objetivo es “no solo mejorar