La relación entre el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, parece estar influyendo en decisiones clave relacionadas con el Mundial de Fútbol de 2026. Un ejemplo reciente es la elección de la sede para el sorteo de la fase de grupos, un evento de gran importancia que define el camino de las selecciones hacia la gloria mundial.
Un encuentro en el MetLife Stadium
Según fuentes cercanas a la FIFA, la idea de cambiar la sede del sorteo surgió durante una conversación entre Trump e Infantino en un palco de lujo en el MetLife Stadium, durante la final del Mundial de Clubes. Inicialmente, se esperaba que Las Vegas, ciudad que albergó el sorteo del Mundial de 1994 y conocida por su ostentación, fuera la sede elegida. Sin embargo, la discusión entre ambos líderes habría cambiado el rumbo de la decisión.
¿Qué implica esta relación?
La cercanía entre Trump e Infantino genera interrogantes sobre el grado de influencia que el expresidente estadounidense podría tener en la organización del Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, Canadá y México. Si bien la FIFA es un organismo autónomo, la opinión de figuras influyentes como Trump podría pesar en la toma de decisiones.
- ¿Podría esta amistad beneficiar a Estados Unidos en la organización del Mundial?
- ¿Se verán afectadas otras decisiones importantes por esta relación?
- ¿Qué implicaciones tiene esto para la imagen de la FIFA?
Estas son algunas de las preguntas que surgen a raíz de esta peculiar relación. El Mundial 2026 promete ser un evento histórico, y la influencia de figuras como Trump e Infantino seguramente seguirá generando debate y expectativas.