Un mes después del derrumbe que afectó la vía al Llano, en el kilómetro 18+600, jurisdicción del municipio de Chipaque, Cundinamarca, las consecuencias económicas y sociales se agudizan. El cierre prolongado ha impactado severamente el transporte de alimentos y el acceso a servicios de salud para los habitantes del oriente del departamento.
Impacto Económico y Social
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Rey, informó que el principal golpe económico se ha sentido en el incremento del costo del transporte de cosechas, con aumentos entre el 30% y el 50%, dependiendo del producto. Los insumos agropecuarios y alimentos para animales también han experimentado alzas de entre el 20% y el 30%.
Ante esta situación, la Gobernación de Cundinamarca ha desplegado una flota de 40 camiones para transportar las cosechas de los municipios afectados. Hasta el momento, se han completado 152 rutas, movilizando productos como papa, huevos, café, lechuga, gulupa, plátano, fríjol, lulo, cilantro, tomate, limón Tahití y leche, beneficiando a municipios como Cáqueza, Chipaque, Choachí, Fómeque, Fosca, Guayabetal, Gutiérrez, Quetame, Ubaque y Une.
Corredores Humanitarios y Línea de Ayuda
Además del transporte de cosechas, se han habilitado corredores humanitarios para garantizar la atención médica urgente. El gobernador Rey también anunció la habilitación de la línea de WhatsApp 316 852 1271, para que pequeños y medianos productores soliciten el transporte de sus cosechas o el ingreso de agroinsumos.
Sin embargo, las afectaciones sociales también son significativas. El cierre temporal de especialidades médicas como cardiología, gastroenterología y neurocirugía, así como la imposibilidad de cumplir con el 25% de las consultas médicas y el aplazamiento del 35% de las cirugías programadas, demuestran el impacto en la prestación del servicio de salud. Los costos hospitalarios también han aumentado un 30% debido al mayor uso de combustibles y mantenimiento.
Las autoridades continúan trabajando para despejar el alud de tierra, pero se proyectan varias semanas más para superar la contingencia. La situación exige soluciones integrales para mitigar los efectos negativos en la economía campesina y garantizar el acceso a servicios esenciales para la población afectada.