La eliminatoria de Concacaf rumbo al Mundial 2026 entre El Salvador y Panamá se vivió con intensidad tanto dentro como fuera de la cancha. El partido, que tuvo lugar en el Estadio Cuscatlán, estuvo precedido de una vibrante serenata organizada por la Barra Azul en el hotel de concentración de la selección panameña.
Serenata Azul y Blanca: Un Recibimiento Caluroso (y Ruidoso)
Cientos de aficionados salvadoreños se congregaron frente al hotel Hyatt Centric, donde se hospedaba la selección panameña, para hacerles sentir la presión y el apoyo a su equipo. Desde las 8:30 p.m., la Barra Azul, con tambores, pitos, cánticos, humo azul y blanco, y banderas, creó un ambiente festivo que se extendió hasta pasada la medianoche. Ni la lluvia detuvo la pasión de los hinchas, que bailaron, cantaron el himno nacional a todo pulmón e incluso interactuaron con aficionados panameños y turistas presentes en la zona.
Varios jugadores y miembros del cuerpo técnico panameño observaron la serenata desde las ventanas, mientras el bullicio continuaba con música y cohetes de vara, una tradición en duelos importantes en territorio salvadoreño.
El Partido: Un Final de Emoción
Dentro del terreno de juego, el partido fue disputado. Panamá logró llevarse la victoria, pero El Salvador luchó hasta el final en busca del empate. El encuentro tuvo momentos de tensión, con reclamos de penal por parte de La Selecta y cambios estratégicos por ambos equipos. El árbitro incluso tuvo que pedir calma ante las airadas protestas.
En los minutos finales, El Salvador se volcó al ataque, mientras Panamá buscaba aguantar el resultado y liquidar el partido al contragolpe. Finalmente, la selección canalera logró mantener la ventaja y sumar tres puntos importantes en su camino hacia el Mundial 2026.
Expectativas Altas
Los aficionados salvadoreños, a pesar de la derrota, mostraron su apoyo incondicional a su selección. “Le pedimos a los jugadores que dejen todo en la cancha porque nosotros dejaremos todo en las gradas”, afirmó uno de los aficionados presentes en la serenata. La pasión y el compromiso de la afición salvadoreña son un aliciente para el equipo en su búsqueda por clasificar al Mundial.