El regreso de Guns N' Roses a Bogotá el 7 de octubre de 2025 fue un evento monumental para más de 30,000 fanáticos que se congregaron en el estadio Vive Claro. La banda, icónica del rock, ofreció un espectáculo de tres horas, comenzando con 'Welcome to the Jungle' y cerrando con 'Paradise City', manteniendo al público vibrante de principio a fin.
Sin embargo, la alegría musical se vio contrastada por la controversia en torno al recinto Vive Claro. Vecinos de la zona bloquearon la avenida El Dorado en protesta por lo que consideran un 'ecocidio' provocado por la construcción y operación del escenario. Argumentan que el Vive Claro afecta gravemente el ecosistema cercano al parque Simón Bolívar, un área que algunos catalogan como humedal.
Protestas por Impacto Ambiental
Los manifestantes denuncian la tala de árboles y la reducción de zonas de amortiguación ecológica, afectando la biodiversidad y los corredores de movilidad de aves. Exigen a la administración distrital que tome en cuenta el impacto ambiental de la operación del Vive Claro, un complejo que, según los vecinos, nunca debió construirse.
Cuestionamientos a la Seguridad y al Carácter 'Temporal'
La polémica rodea al Vive Claro desde su construcción, inicialmente concebida como un escenario 'temporal'. Dada su capacidad para albergar a cerca de 40,000 personas, las medidas de seguridad, especialmente en las graderías, han sido objeto de fuertes cuestionamientos. La combinación de un evento musical masivo y las preocupaciones ambientales y de seguridad plantean un desafío para las autoridades y los organizadores de eventos en Bogotá.
- Concierto de Guns N' Roses atrae a miles de fans.
- Vecinos protestan por impacto ambiental del Vive Claro.
- Cuestionamientos a la seguridad del escenario.
El concierto de Guns N' Roses, aunque exitoso en términos musicales, pone de relieve la necesidad de equilibrar el entretenimiento con la sostenibilidad ambiental y la seguridad ciudadana en la capital colombiana.