La IV Cumbre entre la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) y la Unión Europea (UE) se celebrará este fin de semana en Santa Marta, Colombia. El evento busca fortalecer las relaciones birregionales en áreas clave como energías limpias, gobernanza digital, financiamiento tecnológico e innovación. Sin embargo, la asistencia de líderes europeos ha generado incertidumbre en los últimos días.
Ausencias Notables en la Cumbre Celac-UE
Inicialmente, se esperaba la participación de figuras prominentes de la Unión Europea, pero recientes informes indican que varios líderes importantes no asistirán. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller alemán, Friedrich Merz, han cancelado su asistencia. Los motivos oficiales varían, desde conflictos de agenda hasta la percepción de una baja participación general.
¿Por qué algunos líderes europeos no asistirán?
Según fuentes, la ausencia de algunos líderes europeos podría estar relacionada con la reciente inclusión del presidente colombiano, Gustavo Petro, en la Lista Clinton de Estados Unidos, así como con tensiones diplomáticas entre Colombia y Estados Unidos. Aunque no hay confirmación oficial, estas circunstancias podrían haber influido en la decisión de algunos líderes europeos de no viajar a Santa Marta.
Confirmaciones y Expectativas
A pesar de las ausencias, se espera la participación de otros líderes europeos y latinoamericanos. Entre los confirmados se encuentran el presidente de Brasil, Lula da Silva, y el presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. La Cumbre Celac-UE sigue siendo una oportunidad crucial para discutir temas de interés mutuo y fortalecer la cooperación entre ambas regiones.
- Energías limpias y transición energética
- Gobernanza digital y ciberseguridad
- Financiamiento tecnológico e inversión
- Innovación tecnológica y desarrollo sostenible
Se espera que en los próximos días se confirmen más asistentes a la cumbre, mientras que los organizadores trabajan para asegurar el éxito del evento a pesar de los desafíos.