El presidente Gustavo Petro ha aclarado los alcances de la reciente suspensión de la cooperación en inteligencia entre Colombia y Estados Unidos. La medida, que inicialmente generó incertidumbre, no implica una ruptura total, sino que estará condicionada al respeto irrestricto de los derechos humanos, según declaraciones del mandatario.
Cooperación condicionada: el mensaje de Petro
A través de su cuenta en X, Petro justificó la orden de suspender el envío de información de inteligencia a las agencias de seguridad estadounidenses mientras persistan los bombardeos contra embarcaciones en el mar Caribe y el Pacífico. Sin embargo, dejó abierta la posibilidad de mantener la cooperación bajo estrictas garantías de respeto a los derechos humanos.
¿Cuáles son las condiciones?
Según el presidente, la comunicación con agencias extranjeras, incluyendo las estadounidenses, para combatir el narcotráfico podrá continuar siempre y cuando se garantice que la información se utilizará exclusivamente para incautaciones que no vulneren derechos humanos o para capturas que no pongan en riesgo la vida humana. Esta precisión busca evitar que la cooperación se convierta en un instrumento para acciones que puedan resultar en violaciones de derechos fundamentales.
Gestiones diplomáticas y tensiones bilaterales
Paralelamente, el Gobierno Petro, a través del Ministerio de Defensa y la Cancillería, está realizando gestiones para mitigar las tensiones con Estados Unidos. Estas acciones se producen en un contexto de crecientes diferencias entre ambos países, especialmente en lo que respecta a las operaciones militares estadounidenses en aguas internacionales. La decisión de Petro ha generado un debate interno en el gobierno colombiano, con el objetivo de cumplir con la orden presidencial sin comprometer la relación bilateral.
La situación plantea un desafío para la diplomacia colombiana, que busca mantener una relación estratégica con Estados Unidos sin renunciar a la defensa de los derechos humanos y la soberanía nacional.