Nevado del Ruiz: 40 Años de una Tragedia Olvidada en Chinchiná

Nevado del Ruiz: 40 Años de una Tragedia Olvidada en Chinchiná

Mientras Colombia conmemora el 40 aniversario de la devastadora tragedia de Armero, es crucial recordar que la erupción del volcán Nevado del Ruiz el 13 de noviembre de 1985 también dejó una cicatriz profunda en Chinchiná, Caldas. Una avalancha arrasó con el río Chinchiná, cobrando la vida de miles de personas, un evento que, lamentablemente, quedó eclipsado por la magnitud de la tragedia en Armero.

La Avalancha Olvidada

Las comunidades de Chinchiná y Villamaría sufrieron pérdidas irreparables. Testimonios de sobrevivientes relatan la furia del río desbordado, llevándose consigo vidas y hogares. Albeiro Castrillón, residente de la zona, recuerda vívidamente la desaparición de su esposa durante la avalancha, un dolor que persiste hasta el día de hoy. El barrio El Mitre fue completamente borrado del mapa, obligando a los sobrevivientes a reconstruir sus vidas en otros lugares.

Advertencias Ignoradas

El periodista Álvaro Gartner recuerda la creciente expectativa y actividad en las inmediaciones del volcán días antes de la erupción. Misiones científicas de todo el mundo llegaron para estudiar el volcán e instalar equipos de monitoreo. A pesar de las advertencias sobre una posible erupción, la información sobre los riesgos no se difundió adecuadamente a la población, una negligencia que contribuyó a la magnitud de la tragedia.

Un Río que Cambió Vidas

Uriel Noreña Ramírez, quien trabaja extrayendo arena del río Chinchiná, rememora el caos y la desesperación de aquella noche. El ruido ensordecedor del río crecido y la visión dantesca de cuerpos siendo arrastrados por la corriente son imágenes que lo persiguen hasta el día de hoy. El antiguo barrio El Río, un lugar lleno de vida y actividad, desapareció por completo, dejando solo un lodazal en su lugar.

  • La tragedia de Chinchiná es un recordatorio de la importancia de la prevención y la gestión del riesgo.
  • Es fundamental aprender de los errores del pasado y garantizar que las comunidades vulnerables estén informadas y preparadas para enfrentar los desastres naturales.
  • La memoria de las víctimas de Chinchiná debe ser honrada a través de acciones concretas que promuevan la seguridad y el bienestar de las poblaciones en riesgo.

La Sordera Colectiva

La novela "Los sordos ya no hablan" de Gustavo Álvarez Gardeazábal, retrata la tragedia como una metáfora de la sordera moral e institucional que precedió a la erupción. La falta de un sismógrafo y la negligencia en la difusión de información crítica contribuyeron a la catástrofe. La novela denuncia la terquedad y la ceguera de un país que ha aprendido a convivir con la fatalidad.

Recordar la tragedia de Chinchiná es un acto de justicia y un llamado a la acción. Es imperativo aprender de los errores del pasado y trabajar juntos para construir un futuro más seguro y resiliente para todas las comunidades colombianas.