Austria, un país que se autopresenta como ecológico, enfrenta desafíos climáticos significativos a pesar de sus fuertes inversiones en energías renovables. Un reciente informe del Índice de Desempeño del Cambio Climático (CCPI) revela que Austria ha caído 12 posiciones, ubicándose en el puesto 35, catalogada como 'pobre' en su desempeño climático. Este descenso ha generado un debate sobre por qué el país no logra alcanzar sus objetivos climáticos, a pesar del amplio apoyo público a las acciones ambientales.
¿Qué está fallando en la política climática austriaca?
El CCPI, una evaluación anual realizada por Germanwatch, el New Climate Institute y Climate Action Network, con la participación de 450 expertos, analiza las emisiones de gases de efecto invernadero, el uso de energía, la expansión de energías renovables y la política climática nacional e internacional. Según el informe, Austria tuvo un desempeño decente en energías renovables y mejoró ligeramente su tendencia de emisiones, pero perdió puntos importantes en su política climática, tanto a nivel nacional como internacional. En el último año, varios programas de protección climática fueron reducidos o eliminados por completo, y los recortes presupuestarios afectaron al sector ambiental.
Fútbol y Hospitalidad: Viena se viste de fiesta
Más allá de los desafíos ambientales, Viena también se prepara para recibir a miles de aficionados bosnios y herzegovinos para un importante partido de fútbol. Se espera que alrededor de 30,000 fanáticos de Bosnia y Herzegovina lleguen a Viena para el crucial encuentro de clasificación para la Copa del Mundo contra Austria. La diáspora bosnia en Viena ha mostrado su hospitalidad, con restaurantes como Ferhatovic ofreciendo porciones gratuitas de cevapi para los aficionados visitantes, creando un ambiente festivo y de camaradería en la ciudad.
- El partido Austria - Bosnia y Herzegovina se juega el martes.
- Se espera una gran afluencia de hinchas bosnios.
- Restaurantes vieneses ofrecen comida gratis a los visitantes.
Así, Viena se presenta como un crisol de realidades contrastantes, donde la lucha contra el cambio climático coexiste con la pasión futbolera y la hospitalidad.