La aviación en Venezuela enfrenta una situación crítica. El gobierno de Nicolás Maduro ha emitido un ultimátum a las aerolíneas internacionales: reanudar los vuelos en 48 horas o enfrentar la revocación de sus permisos de operación. Esta drástica medida sigue a la advertencia de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) sobre los riesgos de volar en el espacio aéreo venezolano, citando una "situación potencialmente peligrosa" debido al aumento de la actividad militar y el deterioro de la seguridad.
Aerolíneas suspenden operaciones
Ante la advertencia de la FAA, varias aerolíneas internacionales, incluyendo Iberia, Air Europa, Plus Ultra, TAP Air Portugal, Gol, Avianca, Latam, Caribbean Airlines y Turkish Airlines, suspendieron sus operaciones hacia y desde Venezuela. Air Europa, por ejemplo, canceló sus cinco vuelos semanales entre Madrid y Caracas, mientras que Iberia extendió la suspensión de su ruta hasta el 1 de diciembre. Turkish Airlines también canceló sus servicios hasta el 28 de noviembre. La aerolínea venezolana Estelar también ha suspendido sus vuelos Caracas-Madrid.
Consecuencias para la conectividad
La Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) ha advertido que el ultimátum del gobierno venezolano tendrá graves consecuencias para la conectividad del país, que ya es una de las más bajas de la región. La incertidumbre se cierne sobre el futuro de los vuelos internacionales en Venezuela. ¿Se trata de una medida aislada o de un preludio a eventos mayores? La situación sigue en desarrollo y genera preocupación en el sector aéreo y entre los viajeros.
Implicaciones para los venezolanos
La reducción de vuelos internacionales impacta directamente a los venezolanos, dificultando aún más la conexión con el mundo y generando mayores costos para quienes necesitan viajar. La situación aérea se suma a las múltiples dificultades que enfrenta el país.