El reconocido inversor Jim Chanos, famoso por predecir la caída de Enron, ha expresado su preocupación por el creciente mercado de deuda respaldado por los chips de inteligencia artificial (IA) de Nvidia (NVDA). Según Chanos, este mercado emergente podría estar en riesgo de incumplimiento.
Empresas emergentes de computación en la nube de IA, que buscan competir con las grandes tecnológicas en el mercado de la inteligencia artificial, han obtenido grandes préstamos respaldados por las unidades de procesamiento gráfico (GPU) del fabricante de chips, valorado en 5 billones de dólares. Estas empresas utilizan este capital para comprar más chips de IA y así escalar sus operaciones. Alquilan espacio en centros de datos, los llenan con hardware de IA y alquilan la potencia informática de ese hardware a empresas tecnológicas para entrenar y ejecutar modelos de inteligencia artificial.
Según un informe de The Information, cuatro empresas de este sector en crecimiento, tres de las cuales cuentan con Nvidia como inversor, tienen más de 20.000 millones de dólares en deuda utilizando los chips de IA de Nvidia, o GPU, como garantía.
Chanos ve señales de alerta en el aumento de la deuda respaldada por GPU porque las llamadas 'neoclouds' que aseguran los préstamos no tienen un camino claro hacia la rentabilidad, lo que dificulta el pago de la deuda. En una entrevista reciente con Yahoo Finance, Chanos declaró: "Modelos de negocio como las neoclouds, muchas de las empresas de IA en sí mismas... son simplemente empresas que generan pérdidas en este momento".
La tendencia de financiación, iniciada por CoreWeave (CRWV), es una forma de préstamo basado en activos: las empresas que pierden dinero pueden utilizar sus activos como garantía para asegurar el capital al que de otro modo no podrían acceder, normalmente a tipos de interés más altos. Debido a que las llamadas empresas neocloud son mucho más pequeñas que los gigantes tecnológicos a los que buscan rivalizar, la financiación respaldada por GPU proporciona una vía útil para escalar rápidamente.
Chanos advierte que si la rentabilidad de estas empresas no mejora, habrá incumplimientos de deuda en este sector. La situación demanda un seguimiento cuidadoso para evitar posibles consecuencias negativas en el mercado financiero.