Colombia ha registrado una actividad sísmica intensa en los últimos días, destacando especialmente los sismos registrados en el departamento de Santander. Según información oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el sábado 7 de febrero de 2026, se detectaron varios movimientos tellúricos que requieren atención y preparación por parte de la población. Estos eventos, aunque de baja magnitud, son importantes para el seguimiento de la actividad sísmica en el país.
El último temblor registrado en Colombia, ocurrido a las 13:45 horas del sábado 7 de febrero de 2026, tuvo un epicentro en el municipio de Los Santos, departamento de Santander. La magnitud registrada fue de 2.6, según el SGC. Este sismo, aunque no representa un riesgo inmediato para la población, es un ejemplo de la constante actividad sísmica en la región de Santander, conocida por su susceptibilidad a los movimientos geológicos.
El Servicio Geológico Colombiano (SGC) ha estado monitoreando la situación en tiempo real a través de su plataforma oficial. Los datos indican que la actividad sísmica en el departamento de Santander es frecuente, especialmente durante el período de los meses de febrero y marzo, cuando la presión tectónica en la zona puede aumentar. Los expertos del SGC recomiendan a la población que vive en áreas cercanas a zonas sísmicas mantener sus planes de emergencia y estar preparados para posibles eventos mayores.
Estos sismos, aunque de baja magnitud, son parte de un fenómeno natural que ocurre en la región. Los científicos explican que la actividad sísmica en Colombia, especialmente en Santander, se debe a la interacción entre la placa tectónica de la parte norte del continente y la placa de subducción en el Pacífico. Este proceso genera constantes microsismos que, aunque no son peligrosos, son clave para el seguimiento de la actividad sísmica.
En el contexto de los últimos días, Colombia ha registrado al menos 10 temblores en un solo día, según datos del SGC. Este aumento en la actividad sísmica es común en regiones con alta actividad tectónica, como Santander, donde la presión en las zonas de contacto entre placas puede llevar a eventos de baja magnitud.
El análisis de los sismos recientes indica que el área de Los Santos, Santander, es una zona de alto riesgo sísmico. Los expertos del SGC advierten que, aunque los sismos de baja magnitud son frecuentes, la población debe estar preparada para posibles eventos mayores. Los planes de emergencia, como el programa nacional de prevención de desastres naturales, son fundamentales para minimizar los efectos de cualquier evento sísmico.
La prevención y preparación son clave en la gestión de riesgos sísmicos. Los ciudadanos en zonas sísmicas deben estar informados sobre los posibles eventos y seguir las recomendaciones del SGC. El Servicio Geológico Colombiano continúa realizando estudios y monitoreos para garantizar la seguridad de la población en las regiones afectadas.