Lluvias extremas en CDMX y Edomex: El muro de agua que se acerca

Editor 06 Jun, 2026 ... min lectura

En una jornada climática sin precedentes, la Ciudad de México y el Estado de México enfrentan una ola de lluvias extremas que han desencadenado alertas de inundaciones y fenómenos naturales preocupantes. Según el Instituto Nacional de Meteorología (INM), desde el miércoles 3 de junio, las precipitaciones han acumulado un volumen de agua superior a los 25.2 millones de metros cúbicos en el área metropolitana. Este dato, revelado por la administración capitalina, marca un nivel de acumulación que supera cualquier evento registrado en la región en los últimos años.

El fenómeno no es casual. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que desde el viernes 5 de junio se espera una intensificación de las lluvias, con riesgo de inundaciones y aparición de alacranes en zonas vulnerables. Estos alacranes, que son estructuras de agua que se forman en áreas inundadas, representan un desafío para los sistemas de drenaje existentes en el Valle de México.

¿Por qué este evento es tan crítico para la región?

La combinación de factores climáticos únicos está detrás de esta situación. El calentamiento global ha modificado los patrones de circulación atmosférica, lo que ha llevado a una mayor concentración de humedad en las zonas costeras y en las áreas urbanas. En la CDMX, donde la infraestructura de drenaje es limitada, el agua acumulada se convierte en un riesgo grave para las comunidades.

  • El 25.2 millones de metros cúbicos de agua acumulada en el área metropolitana en 48 horas es el mayor volumen registrado en la historia reciente.
  • La acumulación de agua en las zonas urbanas, como en el perímetro de la alcaldía Gustavo A. Madero, ha provocado inundaciones locales en áreas con baja capacidad de drenaje.
  • El fenómeno de alacranes es un efecto secundario de la saturación de suelos en zonas con alta actividad urbana.

Es importante destacar que, a diferencia de las lluvias habituales, este evento no solo afecta a la región metropolitana, sino que también tiene implicaciones para el bienestar general de la población. Según el INM, las precipitaciones intensas en el Valle de México están correlacionadas con el aumento de la temperatura ambiental en las zonas costeras, lo que incrementa la probabilidad de eventos extremos en el corto plazo.

El gobierno capitalino ha activado planes de contingencia para minimizar los efectos de las inundaciones, pero las autoridades advierten que el tiempo es limitado. Los ciudadanos deben estar preparados para enfrentar posibles interrupciones en servicios básicos, como el suministro de agua y la electricidad, debido a la saturación de los sistemas de drenaje.

En el contexto histórico, este evento es parte de una tendencia global que se observa en zonas cálidas y con alta densidad urbana. Los estudios recientes indican que la frecuencia de eventos extremos de lluvia en zonas metropolitanas ha aumentado un 30% en los últimos 20 años, lo que refleja el impacto del cambio climático en la dinámica climática local.

El mensaje clave es claro: la prevención y la preparación ante eventos climáticos extremos no son opcionales, sino una necesidad crítica para la seguridad de las comunidades. Los ciudadanos y las autoridades deben colaborar para garantizar que las infraestructuras existentes puedan soportar estos eventos cada vez más frecuentes.