En un operativo sin precedentes, el Ministerio de Justicia de Paraguay llevó a cabo el cierre definitivo del Centro Penitenciario para Mujeres “Casa del Buen Pastor” en Asunción. Durante la noche del domingo y la madrugada del lunes, más de 600 reclusas fueron trasladadas a otros centros penitenciarios en un megaoperativo que involucró a la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas.
Operativo Umbral 2.0: Un Nuevo Comienzo
El ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, explicó que este procedimiento se enmarca dentro del Operativo Umbral 2.0 y forma parte del Nuevo Modelo de Gestión Penitenciaria impulsado por el Gobierno Nacional. El objetivo principal es descongestionar el hacinado penal y ofrecer a las reclusas condiciones de vida más dignas.
“Queremos informar a la ciudadanía y a los familiares de las mujeres privadas de libertad que este es un procedimiento previamente planificado, que se está desarrollando de manera calma, ordenada y tranquila”, aseguró Nicora. “Las mujeres están colaborando al 100 % y están contentas porque se está cumpliendo una promesa de tenerlas en mejores condiciones”.
Mejoras Sustanciales y Reubicación Estratégica
Las reclusas fueron trasladadas principalmente a la penitenciaría de Emboscada, donde, según Nicora, las mejoras son “sustanciales y totalmente opuestas a lo que teníamos en el Buen Pastor”. El operativo busca también separar a las mujeres condenadas de las procesadas y eliminar el hacinamiento.
Además, las mujeres embarazadas y con hijos fueron reubicadas en la penitenciaría de Coronel Oviedo Cerafina Dávalos, cercana al nuevo hospital regional. Esto asegura que recibirán la atención médica necesaria.
Un Legado de 106 Años Llega a su Fin
Fundado el 20 de diciembre de 1919, el Buen Pastor cierra sus puertas después de 106 años de funcionamiento. El ministro Nicora adelantó que el Estado recuperará la propiedad para futuros beneficios para la ciudadanía. El cierre marca un antes y un después en la administración del sistema penitenciario femenino en Paraguay.
Apoyo Psicológico y Programas de Reinserción
Un detalle importante del operativo es el acompañamiento psicológico brindado a las reclusas. Psicólogos de universidades privadas están trabajando en los nuevos centros penitenciarios para brindar apoyo emocional a las mujeres privadas de libertad. Además, se mantendrán los cursos de capacitación con el respaldo de varias instituciones y del sector privado para dar continuidad a los programas de reinserción social.
El Gobierno asegura que no habrá privilegios en las nuevas instalaciones, con celdas bien diferenciadas y sistemas de monitoreo.