El joven arquero uruguayo Randall Rodríguez, campeón con Vélez Sarsfield en Argentina, realizó una profunda reflexión sobre su salud mental y los motivos que lo llevaron a regresar a Uruguay. En una entrevista, Rodríguez confesó que no logró adaptarse completamente a vivir solo en otro país, lo que afectó su bienestar emocional.
El Desafío de la Adaptación y la Soledad
Rodríguez, de 21 años, explicó que extrañaba mucho a su familia y que experimentó ansiedad durante su tiempo en Argentina. "Me sirvió venir para acá, estaba un poco extrañando a mi familia, no me supe adaptar mucho al irme solo a otro país, la estaba pasando un poquito mal por ese lado", declaró a Carve Deportiva.
El arquero reconoció que la falta de minutos en el campo también influyó en su decisión de regresar a Uruguay. "Obviamente, lo que el jugador quiere es jugar, sentirse importante, lo mío iba por otro lado que era el objetivo de ponerme bien de cabeza para sentirme bien si tengo que volver", añadió.
Priorizando la Salud Mental
Ante la pregunta sobre su declaración "ponerme bien de cabeza", Rodríguez detalló: "Fueron un poquito temas personales de extrañar a mi familia, estaba con un temita de ansiedad, no estaba jugando y me sentía un poco mal. Extrañaba mucho, eran muchas cosas en la cabeza, me sentía un poco solo, así que creo que lo mejor que decidimos con mi representante y mi familia fue estar más cerca de mi familia y poder encontrarme de vuelta a mí mismo".
Rodríguez disputó dos partidos en Vélez, incluyendo el triunfo 5-0 ante Barracas Central por la Liga Profesional y una derrota 1-4 ante River Plate. Actualmente, se encuentra a préstamo en Boston River, buscando recuperar su mejor forma y bienestar emocional.
La historia de Randall Rodríguez pone de manifiesto la importancia de la salud mental en el deporte de alto rendimiento, donde la presión y el desarraigo pueden afectar significativamente el bienestar de los atletas.