En un evento destacado de conservación marina en Uruguay, se ha dado a conocer el caso de Juan Carlos, un delfín franciscano de dos meses de edad que, tras un rescate en Rocha, ha comenzado su camino hacia una recuperación integral. Este caso, documentado por múltiples medios locales, refleja los esfuerzos en pro de la conservación de especies en peligro. Juan Carlos fue encontrado en la playa de La Paloma, en el departamento de Rocha, en medio de un estado crítico: perdido un ojo, desorientado y con muy poco peso. Su rescate, realizado por un ciudadano anónimo, ha sido un ejemplo de acción colectiva en la protección de la biodiversidad marina.
El delfín, perteneciente a la especie Pontoporia blainvillei (delfín franciscano), fue trasladado a la Facultad de Veterinaria (FVET) de la Universidad de la República, donde se inició su proceso de estabilización. Según las fuentes oficiales, Juan Carlos recibió el nombre en honor al rescatista, quien se ha mantenido en privado por seguridad. Este procedimiento, que involucra un equipo especializado, representa un paso crucial en la preservación de una especie endémica del Uruguay. La especialista en conservación, Natasha Eliopulos, destacó que el objetivo final es la reintroducción en el océano, un proceso que puede tardar hasta dos años.
El viaje de Juan Carlos desde Montevideo hasta el Polo Educativo Tecnológico Chuy (en Rocha) ha sido particular por la necesidad de transportar el animal en un vehículo acondicionado con una piscina, lo cual es inusual en la práctica de conservación marina. Según el medio Telenoche (Canal 4), este es el primer caso en el que se realiza un traslado a un delfín de esta especie en un vehículo con piscina. La operación, que se llevó a cabo en el contexto de un proyecto de conservación ex situ, resalta la importancia de los esfuerzos en pro de la biodiversidad marina en Uruguay.
La especialista Natasha Eliopulos explicó que el delfín franciscano, aunque es una especie de las costas uruguayas, vive muy cerca del país y, por ello, está en riesgo por su interacción con actividades como la pesca. “Es una especie de nuestras costas, que vive muy cerca de nosotros. Por estar tan cerca corre muchos peligros”, destacó la veterinaria en una reunión reciente con el medio Telenoche. El proyecto, que involucra el trabajo conjunto con el gobierno brasileño, busca la reintroducción del animal a su hábitat natural, un proceso que requiere cuidado especializado y tiempo.
El caso de Juan Carlos no solo representa un ejemplo de éxito en la conservación, sino también una alerta sobre las amenazas que enfrentan las especies marinas en las costas uruguayas. Los expertos en conservación destacan que el delfín franciscano es una especie en peligro debido a la interacción con la pesca y otras actividades humanas. La preservación de este delfín, a través de un proyecto de conservación ex situ, es clave para garantizar su supervivencia en el futuro.