El economista Ricardo Arriazu, figura influyente en el círculo de Javier Milei, ha lanzado una advertencia contundente: el Gobierno debe priorizar la estabilidad del tipo de cambio a toda costa, so pena de sufrir una derrota electoral aplastante. Arriazu, conocido por su cercanía a las ideas del Presidente, aunque remarca que no lo conoce, insiste en que una devaluación o la liberación del tipo de cambio tras las elecciones serían un error fatal.
El Escenario Post-Elecciones: Un Gobierno en Jaque
Arriazu plantea un panorama complejo para el futuro del gobierno de Javier Milei. Según el economista, el desenlace dependerá crucialmente de la capacidad del oficialismo para obtener un respaldo legislativo mínimo. "Post elecciones hay dos alternativas: el Gobierno consigue un tercio en alguna de las dos cámaras (que permite que no le hagan juicio político) o no. Si no lo consigue, es la Argentina de siempre. Es probable que Milei no pueda hacer absolutamente nada. Una persona sin poder, y es probable que no aguante”, sentenció Arriazu en un evento organizado por IEB Banca Privada.
Dolarización: ¿Un Camino Descartado?
Si bien Arriazu se ha mostrado históricamente favorable a la dolarización, en esta ocasión se muestra más cauteloso. "Yo favorezco no hacer eso. Yo soy dolarizador desde los 80, pero no me queda claro que se pueda", afirmó, generando interrogantes sobre la viabilidad de esta propuesta bandera del gobierno libertario. El economista también desaconsejó liberar el tipo de cambio, argumentando que Argentina ya ha sufrido demasiadas devaluaciones.
Riesgos y Desafíos Económicos
Arriazu identifica dos "cisnes negros" que amenazan la economía argentina. A nivel internacional, alerta sobre el riesgo de una guerra comercial y una explosión en la burbuja de activos, similar a lo ocurrido en 1929. En el ámbito local, el principal desafío es de índole política. La confianza es crucial para la inversión y el crecimiento económico, y la falta de respaldo legislativo podría llevar a una implosión económica. La situación actual de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS) y las acusaciones de corrupción que involucran a figuras cercanas al gobierno, como Karina Milei, añaden incertidumbre al panorama.
Las declaraciones de Arriazu ponen de manifiesto la fragilidad del equilibrio económico y político en Argentina. La capacidad del gobierno para mantener a raya el dólar y asegurar un mínimo de gobernabilidad en el Congreso serán determinantes para su futuro.