El Gran Premio de San Pablo comenzó con tensiones y frustraciones para dos grandes nombres de la Fórmula 1: Lewis Hamilton y Charles Leclerc. La clasificación para la carrera Sprint dejó a Hamilton fuera en la Q2, relegándolo al puesto 11, mientras que Leclerc, su compañero, logró avanzar a la Q3, aunque largará en la octava posición.
La furia de Hamilton
La frustración de Hamilton era palpable. Tras quedar eliminado, el piloto británico evitó a la prensa y se dirigió directamente al hospitality de Ferrari, visiblemente enojado. El motivo de su ira: un incidente con Leclerc en la última vuelta rápida. Leclerc sufrió un trompo, provocando banderas amarillas que, aunque Hamilton aparentemente no ignoró por completo, sí le impidieron marcar un tiempo que lo clasificara a la siguiente sesión.
Pero la jornada no terminó ahí para Hamilton. La FIA lo citó a declarar, junto con un representante de Ferrari, por una supuesta infracción al no reducir la velocidad bajo bandera amarilla doble. Podría enfrentarse a una multa o, incluso, a una penalización en la parrilla de salida.
La decepción de Leclerc
Por su parte, Charles Leclerc expresó su profunda decepción con el rendimiento de su Ferrari. "No es un problema de puesta a punto, somos muy lentos", declaró. Sus sensaciones recuerdan a la clasificación sprint de Austin, donde Ferrari quedó lejos de la pole position. La escudería italiana teme que la situación no mejore a lo largo del fin de semana.
El Gran Premio de San Pablo promete emociones fuertes, con Hamilton buscando remontar desde la mitad de la parrilla y Leclerc intentando mejorar el rendimiento de su Ferrari. La carrera Sprint será crucial para definir las posiciones de salida del domingo y para que ambos pilotos intenten revertir un inicio de fin de semana complicado.
¿Qué esperar de la carrera Sprint?
- Hamilton luchando por avanzar posiciones.
- Leclerc buscando un mejor rendimiento de su Ferrari.
- Posible lluvia, que podría generar caos en la pista.