El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) ha activado alertas de color naranja para el fin de semana en distintas regiones de Argentina, anticipando una intensa actividad climática que afectará a gran parte del territorio nacional. Según las proyecciones, las condiciones climáticas se volverán más severas durante el domingo, especialmente en el centro del país.
El sistema meteorológico en marcha está generando un fenómeno de tormentas intensas y lluvias abundantes que pueden causar daños en áreas urbanas y rurales. En el oeste y norte del país, se esperan lluvias muy fuertes que podrían provocar inundaciones en zonas vulnerables, mientras que en el sur se prevé una mayor incidencia de granizo y niebla que afectará la visibilidad.
El SMN advierte que el sistema de alerta naranja no representa un riesgo menor, sino una situación que requiere preparación urgente por parte de las comunidades. En la provincia de Córdoba, por ejemplo, se han registrado precipitaciones extremas en las últimas 48 horas, lo que ha llevado a la evacuación de áreas residenciales y agrícolas. Este fenómeno no solo afecta la seguridad pública, sino también la producción agrícola, especialmente en regiones con cultivos sensibles a las lluvias intensas.
Los responsables del SMN destacan que la combinación de aire cálido y húmedo ha creado condiciones ideales para la formación de tormentas de granizo, un fenómeno que puede dañar cultivos y estructuras. Además, en zonas costeras, se esperan oleadas de temperaturas altas que podrían incrementar el riesgo de inundaciones costeras y desbordes de ríos.
La alerta naranja se extiende a 12 provincias, incluyendo Córdoba, Mendoza, San Juan y Santa Fe, donde se prevé un aumento del 40% en la intensidad de las lluvias. En algunos casos, se esperan precipitaciones que superarán los 150 mm en 24 horas, lo que podría llevar a una caída drástica en el nivel de agua en ríos y arroyos. Este tipo de eventos requiere medidas preventivas, como el fortalecimiento de drenajes y la preparación de emergencias.
La información proporcionada por el SMN indica que la situación no se mantendrá estable. Los especialistas recuerdan que, en los últimos 10 años, las tormentas de este tipo han causado más de 200 millones de litros de daños en áreas rurales, lo que refleja la importancia de actuar con anticipación. Además, en zonas con infraestructura vulnerable, como zonas agrícolas y zonas urbanas con sistemas de drenaje insuficientes, el riesgo es especialmente alto.
Para las familias y empresas, la recomendación es seguir las alert