El aumento alarmante de casos de miopía infantil en México, especialmente en regiones como Sinaloa, ha generado preocupación en la comunidad médica. Según el oftalmólogo Roger Zaldívar, uno de los principales expertos en salud visual en el país, este fenómeno no es casual. En un reciente informe, Zaldívar destacó que el uso excesivo de pantallas es el principal factor impulsando la miopía en niños. Este problema, que afecta cada vez más menores, no solo impacta su calidad visual, sino que también tiene consecuencias a largo plazo en su desarrollo.
Según datos del Instituto Nacional de Salud, la miopía en niños se ha duplicado en los últimos 20 años. Este crecimiento es exponencial, como señala Francisco Pineda, gerente de desarrollo y producción de la Óptica Solmar. En Sinaloa, el problema se ha vuelto especialmente grave: 3 de cada 10 menores en esa región sufren miopía. Esto significa que, en promedio, cada niño tiene un riesgo del 30% de desarrollar esta condición en su vida.
¿Por qué la miopía en niños es un problema urgente?
La miopía infantil no es un problema de estética, sino una condición que afecta la capacidad de los niños para ver a distancia. Cuando los niños usan dispositivos digitales por más de 2 horas al día, su visión se ve comprometida. Según estudios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el uso prolongado de pantallas sin corrección adecuada incrementa el riesgo de miopía en un 70%.
- El uso de dispositivos móviles antes de los 5 años aumenta el riesgo de miopía en un 50%
- La miopía en niños puede ser reversible en etapas tempranas, pero la mayoría de los casos no lo es en edades avanzadas
- El 90% de los casos en niños se detectan por primera vez entre 6 y 12 años
Los especialistas en salud visual en Sinaloa alertan que, si no se aborda, la miopía podría convertirse en un problema de salud pública en el país. En esta región, las autoridades están implementando campañas educativas para reducir el uso de pantallas en niños menores de 12 años.
Zaldívar enfatiza que la miopía infantil no es una condición que se puede ignorar. Es un problema que requiere intervención temprana y educación preventiva. Por ejemplo, en escuelas públicas, se están implementando programas para detectar casos en etapas tempranas.
El desafío principal para los profesionales de salud es equilibrar el uso de tecnología con la salud visual. En el contexto mexicano, donde el acceso a atención médica especializada puede ser limitado en zonas rurales, el problema adquiere una dimensión crítica. Zaldívar sugiere que, para reducir la incidencia, es necesario promover el uso de gafas de sol en exteriores y fomentar hábitos de lectura saludables.