El Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) ha suspendido la alerta naranja emitida previamente por tormentas fuertes y puntualmente severas en todo el país. Según el último informe publicado a las 17:18 del 3 de febrero de 2026, las condiciones climáticas han mejorado de manera temporal, eliminando el riesgo de precipitaciones intensas y tormentas severas que habían sido previstos.
Esta decisión, comunicada por Inumet a través de su canal oficial, se debe a la mejora en la configuración atmosférica que ha reducido significativamente la probabilidad de lluvias fuertes en las próximas horas. Los especialistas indican que la falta de precipitación y el aumento de la temperatura han sido clave en esta mejora temporal, lo que ha permitido al organismo cesar la alerta que había activado el 28 de enero.
El informe detalla que el período de alerta naranja, que fue activada a raíz de las condiciones previas de calor y escasez de lluvia, ha tenido una duración de 10 días. Durante este tiempo, el país ha registrado temperaturas promedio de 36 grados Celsius en regiones como el sur, con la posibilidad de que el jueves por la tarde se reinstalen las condiciones de lluvia en áreas específicas.
El Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) ha explicado que la mejora en las condiciones atmosféricas se debe a una disminución en la actividad de sistemas de alto nivel, lo que ha reducido la probabilidad de desarrollo de sistemas de tormentas. Además, el aumento de la temperatura en el país ha sido significativo, con temperaturas que llegan a 36 grados Celsius en algunas zonas, lo que ha contribuido a la disminución de las probabilidades de precipitación.
Es importante destacar que, aunque la alerta naranja ha sido suspendida, Inumet advierte que podría emitir una nueva alerta en el futuro si las condiciones climáticas empeoran. Los especialistas indican que la falta de lluvia y el aumento de la temperatura podrían ser indicadores de que el clima volverá a volverse volátil en las próximas horas.
El comunicado de Inumet señala que la mejora en las condiciones climáticas no es permanente y que los usuarios deben seguir monitoreando las actualizaciones en su zona de habitación. Además, se recomienda la práctica de preparación para posibles eventos climáticos futuros, especialmente en regiones donde las temperaturas se mantienen elevadas.